Nada que en tiempos de Covid-19 hay que ponerse creativo. Más de una oportunidad nos regala la estancia forzada en la casa, y no siempre es la programación televisiva lo más atractivo, intento algo más. De manera sistemática busco resolver algo, hacer algo útil, lo mejor es ponerse creativo, esa es la actitud.

Hace años he advertido inclinaciones hacia el trabajo con maderas, tal vez influenciado por mi esposa Leiza Figueroa Linares, amante de visitar espacios donde se recrea el resultado de los creativos artesanos de la Isla.

Pues si en medio de esta corta carrera por la vida, al ver mejorar mis capacidades y disfrutar de la franca mejoría me día la tara de regalarle a Leiza, un obsequio que revelara el reconocimiento al esfuerzo que había hecho, de lo que es fruto también mi recuperación, solo no lo hubiera logrado.

Me hice una especie de repisa, me tomaría, al menos tres días e implicaría algún esfuerzo físico y mental, recordarán que son tiempos difíciles, en los que creatividad es una palabra clave.

 

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *