El desarrollo profesional es un proceso continuo marcado por el deseo de superación del empleado. Es decir, cuando un trabajador con el paso del tiempo acumula, enriquece y mejora sus experiencias, aptitudes y relaciones en el trabajo.

Y es a partir de ello, comenzaremos a transformarnos en ese recurso humano que todas las empresas buscan tener en sus equipos. ¿Qué influye en el desarrollo profesional?

¿Qué influye en el desarrollo profesional y personal?

La salida de la zona de confort lleva a las personas a cultivar nuevas características que, en la mayoría de los casos, repercutirán de forma positiva. Las empresas que apuestan a esta clase de recursos humanos, entienden y demandan que sus empleados posean un grado de compromiso. Y estar comprometido con su causa no significa solamente entrar y salir de la misma diariamente, según lo estipule el horario. Siempre y cuando se valore el recurso humano, la dedicación que las empresas sostienen en su día a día laboral tiene como objetivo que el personal considere a la compañía como propia. Estar involucrado en la causa, y viviendo los aciertos y errores como si se trataran de cuestiones personales, llevarán a fortalecer un vínculo que beneficiará ambas partes.  

  • Los valores. La integridad y la honestidad de una persona serán considerados como los valores fundamentales que se le puede brindar a la empresa y a su vida profesional. La vida laboral de una persona ocupa gran parte de su tiempo. Y si estos aspectos están unidos mediante estos valores, serán un reflejo muy positivo a la hora del desempeño profesional.
  • El optimismo. Encarar lo que tengamos por delante con un punto de vista positivo, causará un buen impacto en el ámbito laboral. De nada sirve si estas cuestiones se enfrentan con pesimismo y sin ganas. Todo consiste en la actitud positiva y su contagio.
  • La constancia. La persistencia y la fuerza de voluntad es la materia prima de cualquier profesional, al momento de alcanzar sus objetivos. Esta actitud llevará a las personas a conquistar sus metas y objetivos, tanto a nivel persona como profesional. Y tal como mencionamos anteriormente, su actitud positiva e iniciativa genera contagio.
  • La organización. Tanto en el ámbito laboral como en el profesional, sin organización difícilmente se pueda llegar lejos. Y un profesional con cualidades de organización y orden será muy valorado por las empresas. La planificación y el cumplimiento de estas acciones en busca de un objetivo funcionarán gracias al orden establecido por el profesional.

Del desarrollo profesional al desarrollo personal.

Por otra parte, siempre se suele pensar que el desarrollo personal deriva en un posterior desarrollo profesional. Pero hay momentos donde también se puede encontrar una situación inversa. El crecimiento profesional ha llevado a un crecimiento personal. Y esto puede deberse a:

  • Trabajo en equipo: ¿Has oído respecto a la diferencia entre un jefe y un líder? Al trabajar en equipo, el líder va junto a su grupo de trabajo. Lleva a cabo sus actividades gracias al aporte de cada integrante de su equipo. Y es respetado por sus pares. De este mismo modo, liderando o no, una persona que sea capaz de realizar sus actividades valorando el resto del trabajo en equipo, seguramente reciba el mismo trato de parte de sus pares.
  • Iniciativa: Podemos notarla a partir de la capacidad de tomar decisiones para comenzar nuevos proyectos y generar acciones. La iniciativa y la autonomía, muy valorada por las empresas, tiene como consecuencia el logro de objetivos personales.
  • Liderazgo: Tanto como la iniciativa, quien busque ser un líder en el ámbito profesional debe poseer y desarrollar características que también podrá ejecutar en su aspecto personal. La toma de decisiones personales, familiares o en cualquier relación social, permitirá una mejor gestión individual o colectiva de todas las actividades que se desarrollen.
  • Gestión del trabajo: Vinculada a la organización en el aspecto profesional, sin dudas que repercutirá a nivel personal.
  • Relaciones interpersonales: Ser una persona bien predispuesta y con una forma de comunicación clara contribuirá a un mejor clima laboral. La tolerancia y la flexibilidad son aspectos que interactúan tanto a nivel personal como profesional. Como consecuencia, la interacción con otras personas se volverá mucho mas fácil y amena.

En búsqueda del desarrollo personal y profesional

Si te conoces como profesional, entonces te conoces como persona. Ello te llevará a tomar nota de tus mayores virtudes y defectos. De este modo, podrás llevar a cabo tus actividades sabiendo explotar esas virtudes, y relegando los defectos. Pero además, debemos tener en cuenta otros factores que forman al profesional, como los académicos. Un verdadero profesional nunca deja de aprender, ni de actualizar sus conocimientos. Y, sin lugar a dudas, este aprendizaje le aportará un gran valor al crecimiento como profesional. 

La carrera en turismo enseña a desarrollar muchos de estos conceptos y cómo llevarlos a cabo día a día. Además, gracias al Servicio de Orientación Profesional que ofrecemos podrás contar con profesionales que se dedican a ayudarte en tu desarrollo personal y profesional. 

El desarrollo profesional es una fase del crecimiento personal que obedece a las necesidades de auto-superación que experimenta cada individuo; asimismo, el desarrollo profesional del personal de una organización hace parte de los procesos de desarrollo de recursos humanos y es fruto de la inversión que hacen las empresas en las personas que las conforman y que, a través de su trabajo, las engrandecen.

Si hablamos de actitud, madurez, crecimiento, entonces podemos decir que el desarrollo profesional está vinculado con nuestro desarrollo personal. No tiene sentido hacer una distinción entre desarrollo profesional y desarrollo personal, puesto que la capacidad de superación de una persona viene marcada desde su infancia, y debe mantenerse activa y constante dentro de la empresa, para proyectar esa capacidad de crecimiento a la propia marca o negocio.

El desarrollo profesional se define como una etapa en la que un trabajador se siente satisfecho y feliz con las tareas que desempeña hacia la empresa, y desea continuar creciendo en ella a través de metas profesionales a corto y largo plazo. A la hora de desarrollar esta faceta, la organización juega un papel fundamental.

Fomentar el desarrollo profesional es casi un requisito obligatorio dentro de cualquier empresa para mantener un clima de trabajo agradable y cercano. ¿Cuáles son los beneficios del desarrollo profesional? Presta especial atención:

  • Favorecer el desarrollo profesional de los empleados, les permite generar más ganancias dentro de la empresa al incrementar su responsabilidad y el nivel de compromiso hacia sus tareas.
  • El desarrollo profesional incita valores positivos como la superación y la innovación.
  • Se facilita el trabajo en equipo mejorando la cohesión de los empleados por un objetivo común.
  • Liderazgo. El empleado adquiere una visión más proactiva y resolutiva de las situaciones y es capaz de superar el miedo a cambiar de trabajo por sí mismo.
  • Aumento de la productividad, la rentabilidad y el rendimiento profesional al aumentar la motivación por las tareas.

Ahora bien, a través del desarrollo profesional no solo gana la empresa sino también la persona que quiera convertirse en un auténtico profesional, ya que ve mejoradas sus capacidades en el entorno laboral.

Con información de:

Desarrollo profesional y personal: ¿Cómo lograrlo?

Desarrollo profesional

¿Qué es el desarrollo profesional?

Desarrollo profesional: Una guía para lograrlo